

**¡Se me ha pasado... como los riegos de invierno!**

Acabo de darme cuenta de que el **Diario Suculento de Jesús** ya ha alcanzado **¡¡1.000.000 de visitas!!**... y yo aparezco unos días después, fiel a mi costumbre de llegar con más retraso que la floración de un Ariocarpus.
Un millón de visitas... Eso significa que media humanidad ha entrado alguna vez diciendo: *"Voy a mirar solo cinco minutos..."*... y dos horas después seguía viendo cactus, suculentas y fotos del último paseo por el campo.
El Diario ha sobrevivido a:
* varias generaciones de móviles con cámaras de patata

,
* modas jardineras que iban y venían,
* cochinillas, caracoles y hongos,
* identificaciones de *"¿es un Echinopsis o un Trichocereus?"* que acababan en cinco páginas,
* el clásico *"solo iba a comprar un cactus"*... y volver con el maletero lleno,
* y, por supuesto, a las inevitables espinas clavadas donde la anatomía humana nunca pensó que pudiera doler.
Dicen que los cactus crecen despacio... pero este hilo ha crecido más rápido que un Kalanchoe cuando encuentra una grieta en el suelo.
Y hay otra cosa admirable: conseguir mantener un diario durante tantos años tiene más mérito que sacar adelante un Ariocarpus de semilla, hacer florecer un Lithops sin que reviente o convencer a un Astrophytum de que no coja cochinilla justo antes de la floración.
Así que enhorabuena, Jesús. Gracias por tantos años compartiendo fotografías, experiencias, excursiones, floraciones, experimentos, éxitos... y también esos pequeños desastres que nos recuerdan que todos hemos matado alguna planta "por exceso de cariño".
Y perdón por llegar tarde... pero ya sabéis que en el mundo de las suculentas el tiempo se mide de otra manera. Si todo va bien, para felicitar los **dos millones** intentaré no esperar a los **tres millones**.

¡Un fuerte abrazo y a por el siguiente millón!
