Evidentemente es el elemento encargado de calentar la estufa. Hay tres tipos principales:
- Calentadores de aire: Generan calor puntual que es distribuido por un ventilador o por convección. Tiene la ventaja de ser fácil de conseguir y mucho mas económico que los demás, pero un gran inconveniente: Puede deshidratar a las plantas cercanas ya que la humedad relativa del aire al calentarse se reduce y tiende a absorberla con gran avidez.
La forma mas sencilla de construirla a bajo coste es acoplar una resistencia a un disipador de ordenador, con lo que se consigue un adecuado rendimiento en un tamaño reducido.
- Por radiaciones infrarrojas: Existen lamparas especiales de infrarrojos que emiten una gran cantidad de calor en proporción a la emisión de luz, generando calor en la superficie de las plantas. Yo no he experimentado personalmente este sistema por que considero que puede quemar las zonas mas finas de las plantas. De todas formas si alguien decide experimentarlo seria interesante que compartiese los resultados.
- Suelo radiante: Consiste en una resistencia planta que ocupe todo el suelo de la estufa, de forma que el calor esta perfectamente distribuido por el suelo. Es la que yo considero mas recomendable por que evita la presencia de calor puntual, que puede dañar las plantas, no ocupa sitio dentro de la estufa, puede ser tapado por un doble fondo, de forma que no le afecte la humedad o incluso el agua que pudiese derramarse y permite la perfecta regulación de la potencia. Tiene solo un inconveniente, resulta mas complicado para las personas sin unas nociones básicas de electricidad.
Dentro de esta ultima opción existen varios tipos de material:
- Calentadores de película de carbón: Son fáciles de conseguir y muy empleados en acuarios y terrarios. Su precio es razonablemente asequible. Su principal inconveniente es que se pueden oxidar dejando de funcionar.
- Resistencias metálicas: Son mas fiables que las anteriores, pero requieren un transformador a bajo voltaje y un regulador de tensión ajustable para controlar la potencia. Una variante de estas últimas es el vidrio calefactado, consistente en un vidrio templado al que esta adherida una malla de fibra de vidrio e hilo de resistencia. Este material resulta difícil de conseguir, pero produce una distribución optima del calor y al poseer una gran inercia térmica es ideal para nuestras plantas.
Vista inferior de una estufa de vidrio en la que se ha usado como elemento calefactor un vidrio calefactado, que ademas forma el fondo de la estufa. Al estar sellado con las paredes la posible humedad del interior de la estufa no afecta al hilo de resistencia.

Antes de emprender la construcción de la estufa es mas que recomendable tener en cuenta que es necesario incluir un termostado, que trataremos en el siguiente capitulo.